Nov 122018
 

 

Gestionar es un acto extraordinariamente creativo que exige mucha PACIENCIA, PERSEVERANCIA Y PASIÓN ya que no existe un solo modelo de gestión que funcione para todos por igual. Lo que a uno le funciona a otro no y viceversa.

Por lo tanto, en el arte  más que en las demás esferas de la actividad humana, cada gestor deberá ser muy creativo y diseñar su propio modelo de gestión.

Cada gestor de un proyecto, deberá:

Ser capaz de combinar lo general de los modelos de gestión tradicionales  con el  estilo, naturaleza y características de su proyecto e intereses puntuales teniendo en cuenta la situación concreta  y el contexto en que se encuentre.

El objetivo principal será  lograr  concebir, diseñar, estabilizar, desarrollar, hacer crecer  en el tiempo y posicionar en la mente de los públicos una propuesta cualquiera en  función de lograr objetivos pre definido.

“En toda tarea, quienes la ejecutan deberán hacer planes y mover  recursos para alcanzar los objetivos que se proponen”.

Sócrates

La gestión  es el  arte es mucho más difícil que en cualquier otra esfera de la realidad social, por lo que la unicidad de los artístico exige que  cada artista debe diseñar su propio  modelo de gestión.

Cada gestor de un proyecto tendrá que ser capaz de combinar lo general de los modelos de gestión tradicionales  con su estilo, naturaleza y características de su proyecto e intereses puntuales teniendo en cuenta la situación concreta  y el contexto en que se encuentre.

En  esto van  a intervenir variables tan complejas como:

  • La personalidad del artista, líder o gestor
  • Sus experiencias de vida
  • Su estilo personal
  • Su dominio del tema
  • Su cultura general
  • Sus relaciones
  • Su “saber hacer
  • Su manejo de enfoques y técnicas de gestión.

Se dice que los modelos de gestión son:

  • MENOS ESTRUCTURADOS… MÁS CERCA DEL ARTE.
  • MÁS ESTRUCTURADOS… MÁS ALEJADOS.

Generalmente los artistas se sientes abrumados y apesadumbrados por todo lo que tiene que ver con temas gestión. Sin  embargo, estos modelos son vitales aunque sean extraordinariamente simples para que la actividad artística funcione bien.

Su necesidad comienza  a verse  sobre todo cuando los  proyectos empiezan a  crecer, a hacerse más complejos, más rentables y más  complicados.

PRIMER RETO: LA UNICIDAD DE LO ARTÍSTICO EXIGE QUE CADA ARTISTA TENGA QUE DISEÑAR SU PROPIO MODELO DE GESTIÓN.

 

Nov 082018
 

Constantemente me escriben personas, sobre todo de América Latina, con una inquietud que pudiéramos decir es casi la misma. ¿CÓMO PUEDO TRIUNFAR CON MI PROYECTO?

Esta, como se podrán imaginar,  es la pregunta de los 64,000 pesos (este era un concurso muy famoso que había en mi país cuando yo era niña, donde el que contestara una  ¨famosa pregunta¨ preparada por un jurado, y que generalmente era la pregunta  imposible se llevaba el premio).

Salvando las distancias, creo  que esto es más o menos lo mismo.

No existe para dos proyectos artísticos, una formula única. Sabido es el ejemplo de muchos artistas que solo fueron reconocidos por la historia, años después de desaparecidos, porque su trabajo estaba muy por delante de su momento histórico y de la capacidad de su público para asimilarlo. Por suerte, hoy hay bastante espacio para la experimentación y para la percepción de los públicos de  algo  nuevo.  Sin embargo los financistas de arte, casi siempre van por lo seguro y lo que tiene un público de antemano garantizado casi siempre gana, aunque siempre existen excepciones.

En esto no hay reglas, pues casos especiales de triunfo sin casi hacer esfuerzo existen, pero no es lo general.

Lo general es que un artista tiene que trabajar MUY DURO, antes que su trabajo logre colocarse en un circuito que le dé el reconocimiento y el éxito.

Por eso cada vez que un artista escribe le aconsejo que antes de lanzar su trabajo se tome el tiempo de revisar que hacen otros artistas que hacen lo mismo que ellos en el circuito donde han decidido competir. No se puede esconder la cabeza como el “avestruz”, es necesario salir  a ver que están haciendo los otros para ver en que puedo diferenciarme de ellos.

¨Vender, es vender una diferencia¨ por eso es necesario buscar dentro de todos mis elementos, como puedo diferenciarme  de la competencia y venderme por ahí como un plus diferente.

Esto es un principio válido para cualquier manifestación artística. Solo hay que trabajar.